viernes, 4 de noviembre de 2016

¿Y ahora qué? Actuar con decisión frente a la depresión infantil

La depresión, que antes solo se diagnosticaba en personas adultas, está cada día haciendo sufrir también a los niños. Ya no son sólo los adultos los que se deprimen. La depresión infantil puede surgir a causa de "cambios importantes y estrés" como resultado de la pérdida de los padres, un divorcio, problemas familiares, etc. 

Cómo saber si el niño tiene depresión

Depresión infantil
Aproximadamente, el 5 por ciento de los niños padece de depresión en algún momento. Los niños que viven con mucha tensión, que han experimentado una pérdida familiar o que tienen desórdenes de la atención o de la conducta, o presentan dificultades en el aprendizaje o problemas de salud mental, corren mayor riesgo de sufrir depresión.
Cada niño es único en su forma de ser, en su personalidad y en la manera de aceptar los cambios que se producen en su vida. Para sospechar que un niño tiene depresión, es necesario conocer muy bien al pequeño y saber qué es realmente normal en su comportamiento.
No hay que apresurarse a sacar conclusiones. Padres y profesores deben estar atentos cuando algún niño presenta alguna de las siguientes características:

jueves, 3 de noviembre de 2016

Los Padres y Madres frente a la depresión Infantil

¿Qué debo hacer si creo que mi hijo está deprimido?

  • Hable con su hijo sobre sus sentimientos y sobre las cosas que suceden en el hogar y en la escuela que le puede estar molestando.
  • Comuníqueselo al médico de su hijo. Algunos problemas médicos pueden causar la depresión.  Su doctor puede recomendar psicoterapia (asesoramiento para ayudar a la personas con sus emociones y comportamiento) o medicamento para la depresión.
  • Considere cualquier pensamiento de suicidio como una emergencia.

¿Qué puedo hacer para ayudar?


Promueva la buena salud

  • Los conceptos básicos para una buena salud mental incluyen una dieta saludable, dormir lo suficiente, ejercicio y relaciones positivas con otras personas en el hogar y en la escuela.
  • Limite el tiempo que pasan frente una pantalla (televisor, computador) y fomente la actividad física para ayudar a que establezca relaciones positivas con los demás.
  • Pasar tiempo a solas con cada uno de los padres, ser elogiado por su buen comportamiento y que le estresen sus puntos fuertes ayuda a estrechar el lanzo entre los padres y los hijos.

Brinde seguridad y protección

  • Hable con su hijo sobre el tema del hostigamiento o abuso escolar. Ser la víctima de intimidación u hostigamiento es una de las causas de los problemas de salud mental en los niños.
  • Esté atento a los asuntos relacionados con la aflicción, el duelo o la pérdida. Busque ayuda si se trata de problemas de duelo que no se mejoran. Si usted como padre de familia está sufriendo una pérdida, pida ayuda y busque apoyo adicional para su hijo.
  • Reduzca el estrés. Puede ser necesario hacer cambios a corto plazo en la cantidad de tareas escolares, labores o actividades.
  • Ponga bajo llave las armas de fuego el alcohol y los medicamentos (incluyendo las que compra sin receta médica).

Eduque a otros

  • Su niño no se está inventando los síntomas.
  • Lo que parece ser pereza o irritabilidad puede ser síntoma de depresión.
  • Hable sobre cualquier historial médico de la familia de depresión para aumentar el entendimiento

Ayude a que su niño fomente técnicas de entendimiento y adaptación.

  • Ayude a que su hijo se relaje con actividades físicas y creativas. Enfóquese en las cosas positivas del niño.
  • Hable y escuche al niño con amor y comprensión. Ayude a que su hijo aprenda a describir sus sentimientos.
  • Ayude a su hijo a examinar los problemas de una manera diferente y más positiva.
  • Solucione los problemas o tareas en pequeños pasos para que su hijo puede tener éxito.

Elabore un plan de seguridad

  • Siga el plan de tratamiento de su hijo. Asegúrese de que su niño asista a la terapia y que tome su medicamento según las indicaciones. 
  • El tratamiento funciona, pero puede tomar algunas semanas. El niño deprimido puede no darse cuenta de los cambios de ánimo de inmediato.
  • Elabore una lista de las personas a las que puede llamar cuando los sentimientos negativos empeoran.
  • Esté atento a los factores de riesgo del suicidio. Estos incluyen hablar de suicidio en persona o por el internet, regalar pertenencias, pensar mucho en la muerte y el abuso de sustancias.
  • Busque los números de teléfono del pediatra y terapeuta y el equipo que responde a las crisis de la salud mental en su localidad.
  • La Línea de Ayuda para Prevenir Suicidios (National Suicide Prevention Lifeline) en línea:  www.suicidepreventionlifeline.org (respuestas en inglés).
Fuente:  Adapted from Addressing Mental Health Concerns in Primary Care: A Clinician Toolkit (Copyright © 2010 American Academy of Pediatrics).
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

La depresión infantil: ¿qué pueden hacer los padres para ayudar?


La depresión puede estar presente cuando el niño:

  • Está de ánimo triste o irritable la mayor parte del día. Su hijo puede decir que se siente triste o enojado o parece al borde de las lágrimas o de mal humor.
  • No disfruta de las cosas que solían hacerlo feliz.
  • Un cambio notable de peso o en la forma de comer, ya sea mucho o poco.
  • Duerme muy poco durante la noche o demasiado durante el día.
  • Ya no quiere estar con la familia o con los amigos.
  • Falta de energía o se siente incapaz de hacer tareas simples.
  • Sentimientos de que no vale nada o de culpa. Baja autoestima.
  • Problemas para enfocarse o tomar decisiones. Las calificaciones de la escuela pueden bajar.
  • No se preocupa por lo que pueda pasar en el futuro.
  • Achaques y dolores cuando todo está bien.
  • Pensamientos frecuentes sobre la muerte o sobre el suicidio.
Cualquiera de estos síntomas puede presentarse en niños que no están deprimidos, pero cuando se presentan todos juntos casi todos los días, son señales de alerta de la depresión. El pediatra podría hacer pruebas para detectar la depresión en los niños entre los 11 a los 21 debido a que el suicido es una de las causas principales de muerte entre los adolescentes.
FUENTE: Adapted from Addressing Mental Health Concerns in Primary Care: A Clinician?s Toolkit (Copyright © 2010 American Academy of Pediatrics).
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.

martes, 1 de noviembre de 2016

¿Estoy triste o estoy con depresión?

Es una frase que todos escuchamos –e incluso decimos– con frecuencia: “estoy con depresión”. Pero, ¿realmente es así? Para psicólogos y psiquiatras consultados por La Nación , en la gran mayoría de las ocasiones la respuesta es un rotundo “no”.
¿Por qué? Porque esa gran mayoría de ocasiones las personas solamente están tristes o atravesando por un duelo luego de la muerte de alguien, una ruptura amorosa, un despido laboral u otra situación inesperada, pero eso en casi todos los casos no es sinónimo de depresión.
Especialistas en psiquiatría, neurología y psicología señalan que la depresión también responde a desbalances de sustancias en el cerebro y también tiene un componente genético que puede ser hereditario.
“La depresión ya es algo a nivel clínico. Requiere una evaluación clínica, un criterio que no puede ser hecho a la ligera. Un especialista es quien debe determinar si su nivel es leve, moderado o grave y ver cuál es el mejor tratamiento”, explicó el psiquiatra Mauricio Campos.
“En cambio, la tristeza es una respuesta común a pérdidas o cambios bruscos en la vida, en donde más bien sería extraño que no se manifestaran episodios de llanto y desesperanza”, añadió.
No obstante, ¿puede alguien que atraviesa un duelo pasar de la tristeza a la depresión si no sabe cómo llevar el proceso?

Tanto para Campos como para la psicóloga Sarita Álvarez,nadie está exento de la depresión, pues hay situaciones que las personas pueden no saber manejar bien y caer en una depresión.
“Normalmente las personas están en capacidad de sobrellevar por sí solos o con ayuda psicológica los duelos por las pérdidas. Una persona con tristeza busca ayuda por sí sola, si tiene depresión, normalmente la familia es quien la lleva al psicólogo”, indicó Álvarez.
“El que la persona caiga en depresión a veces se da porque la gente no respeta sus procesos de duelo. Queremos soluciones inmediatas para todo, hasta para la tristeza. No vemos que nos formamos como humanos elaborando duelos y superándolos”, agregó.
Dentro de ellas está el sentirse triste o llorar la mayor parte de los días la mayor parte del día al menos durante dos semanas.
Estas personas también presentan disminución del disfrute de las cosas que antes le causaban placer, falta de concentración, duermen más de lo común o casi no duermen, disminución de la energía, deseos de morir e intentos suicidas durante las mismas dos semanas.
“Si esto se vuelve recurrente y hasta la propia persona no se reconoce, debe buscar ayuda profesional”, concluyó Campos.
FUENTE: Diario La Nación, Argentina, 26 DE AGOSTO DE 2013