martes, 12 de abril de 2011

Este eterno domingo


Estoy metido en medio de un largo domingo
sólo y tirado en mi sofá
mirando al edificio del frente
por si se abre una ventana
y me saluda una mano solidaria.

Poco me importa que sea desconocida,
pero mano al fin que me salude.

Miro y remiro y en medio de tanta ventana
aparece una mancha que se mueve,
un tipo tan gris y solo como yo.

Lo veo apoyado en su balcón,
pequeñito y casi como en un lejano televisor.

Me parece que habla por teléfono
o aparenta hablar para que no vea su soledad.

¡Oye estamos solos y solos y solos!
Tu casa y la mía son pequeños desiertos
confortables, plastificados y llenos de vida ligth.
Pero desiertos de abrazos y besos,
desiertos de flores que se plantan y mueren
no como estas dibujadas
que he sembrado por todas mis paredes.

Este domingo miro y remiro
desde mi ventana abierta y sola
nadie quiere entrar por ella
hasta los feroces ruidos se han marchado
¡Y qué decir de mis esperanzas!


domingo, 10 de abril de 2011

Mi primera llovizna!!!


Hoy se ha levantado una lluvia tímida
casi avergonzada fue avanzando desde la noche,
en la madrugada sentí distinto el sonido
de los neumáticos de los autos que pasaban.

Me levanté y allí estaba ella tratando de mojar la calle,
algo hizo, me trajo la primera humedad de lluvia
me abrió el alma a la tierra mojada.

Tantos recuerdos que me trajo esta simple llovizna
miro ese niño que fue criado en las dunas y el mar,
pobre como pañuelo de pobre
sin lugar a ni una lagrima más.

Esa llovizna suave y tímida era mi confidente
la caminaba cuando llegaba a mi pueblo
me ponía algo grueso en las espaldas
y salía a caminarla y a confesarme con ella.

¡Cómo era feliz cuando ella llegaba
y se desde la ventana me miraba y me llamaba!
Era como mi madrina vieja
que me cada tanto me acariciaba
y yo soñaba con ella largos viajes
que nunca llegaron ni me dijeron nada.

Esa llovizna era distinta
ella no se anunciaba sino cuando ya estaba,
era concreta como un pan abierto
nada de dudas, nada de promesas
solamente un cumplimiento húmedo
una brisa con olor a tierra mojada
y mi caminar de niño pobre tras ella,
junto a ella o más bien, en ella.

martes, 5 de abril de 2011

¿Hay alguien por allí que me quiera?


Este monito de mierda me representa tan bien.
Hay días en que levanto con ese letrero en la espalda.
Siento que nadie, nadie en el mundo me quiere.

Salto de mi cama a la ducha, de la ducha a un café,
del café a la corbata, de la corbata a las apariencias,
de las apariencias a mis roles de perfecto ejecutivo,
de mi rol de ejecutivo a la competencia.
Ese es el momento en que salto a la nada,
a la impotencia de sentirme que estoy luchando
por espacios y premios que tengo que lograrlos
no importa si dejo a algunos tirados en el camino.

El monito que me representa,
tiene otro letrero por el reverso:
"Yo no quiero a nadie".
Esa es la brutal verdad,
la seca verdad que me hace estallar
en trocitos de inseguridad y angustia.

¿Alguien me quiere?
¿Quiero yo a alguien?
En verdad que ninguna de esas preguntas
me interesa responderlas!!!

domingo, 3 de abril de 2011

Sexo compro, sexo vendo




Si, hace tiempo que el sexo se ha convertido en mi vecino lejano.
Tanta pastilla, tras pastilla, que me han adormecido la memoria,
el ánimo, mi carácter rebelde... y eso también.

Si hace tiempo que he bajado mi ritmo productivo
ya no tengo esas gana que tenía al bajarme de los 30,
hoy hacerlo resulta un triunfo y una batalla.

Es raro, cuando veo que todo es sexo y que todo se vende con sexo.
Un poto vende mucho más que cien buenas razones.
Todo está sexualizado, ya es tiempo de cortarla ¿o no?

¿Qué hacer si se que es tan bueno hacerlo?
Seguiré por la huella contando margaritas
y cantando ese terrible estribillo de los Prisioneros:
sexo compro, sexo arriendo.